El gobierno canadiense ha logrado alcanzar un acuerdo con China para la entrada de vehículos eléctricos en su mercado, lo que representa una importante victoria para el país y un desafío directo a las restricciones impuestas por Estados Unidos. Según los términos del acuerdo, Canadá permitirá la entrada de hasta 49 mil vehículos eléctricos chinos …
La industria automotriz global enfrenta un nuevo desafío: Canadá da luz verde a la entrada de vehículos eléctricos chinos con impuestos reducidos, desafiando directamente a los EE.UU.

El gobierno canadiense ha logrado alcanzar un acuerdo con China para la entrada de vehículos eléctricos en su mercado, lo que representa una importante victoria para el país y un desafío directo a las restricciones impuestas por Estados Unidos. Según los términos del acuerdo, Canadá permitirá la entrada de hasta 49 mil vehículos eléctricos chinos al año, con un arancel del 6.1%. Esta decisión es especialmente significativa teniendo en cuenta que China es el principal rival comercial de EE.UU., y que el acuerdo tiene lugar en un contexto en el que Washington ha estado presionando a sus aliados para que no establecieran vínculos comerciales con Beijing.
El Primer Ministro canadiense, Mark Carney, destacó que este volumen representa un “retorno a la normalidad” en las relaciones comerciales entre Canadá y China. Según Carney, el acuerdo es una oportunidad para que los consumidores canadienses disfruten de vehículos eléctricos de alta calidad a precios competitivos, lo que beneficia tanto a la industria automovilística china como al sector energético canadiense.
Este acuerdo también es relevante debido a la relación estrecha entre Canadá y EE.UU. bajo el Acuerdo Comercial Integral del Norte Americano (T-MEC), firmado en 2018. Aunque Estados Unidos ha impuesto restricciones comerciales significativas a China, Canadá ha decidido tomar un enfoque más flexible y abrir su mercado a la entrada de vehículos eléctricos chinos.
La decisión canadiense también tiene implicaciones para el sector energético, ya que los vehículos eléctricos son una forma importante de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir al objetivo global de luchar contra el cambio climático. Canadá ha establecido metas ambiciosas para reducir sus emisiones y ha comprometido con la transición energética, por lo que este acuerdo puede ser visto como un paso importante hacia ese fin.
Es importante destacar que el acuerdo no implica una apertura generalizada del mercado canadiense a la entrada de vehículos eléctricos chinos. A pesar de que se permitirá la entrada de 49 mil vehículos al año, el gobierno canadiense seguirá aplicando estrictas regulaciones para garantizar la seguridad y la calidad de los vehículos.
En resumen, el acuerdo entre Canadá y China sobre la entrada de vehículos eléctricos es un paso importante en las relaciones comerciales entre ambos países. Aunque Estados Unidos ha impuesto restricciones a China, Canadá ha decidido tomar un enfoque más flexible y abrir su mercado a la entrada de vehículos eléctricos chinos. Esto puede ser visto como un ejemplo de cómo los países pueden trabajar juntos para beneficio mutuo, incluso en un contexto en el que haya tensiones comerciales.






