La salida de la UE de la OMS marca un punto de inflexión en la política sanitaria global.

La salida oficial de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se confirmó a finales de enero de 2026, siguiendo el camino trazado por la administración Trump. Un año antes, el presidente Donald Trump había firmado una orden ejecutiva para declarar su intención de abandonar la organización, un aspecto que había manifestado …

La salida de la UE de la OMS marca un punto de inflexión en la política sanitaria global.

La salida oficial de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se confirmó a finales de enero de 2026, siguiendo el camino trazado por la administración Trump. Un año antes, el presidente Donald Trump había firmado una orden ejecutiva para declarar su intención de abandonar la organización, un aspecto que había manifestado durante su primer mandato en 2020, al inicio de la pandemia de Covid-19.

La razón principal de la salida de Estados Unidos según la administración Trump es la percepción de que el país contribuye más dinero a la OMS que otros países, lo cual considera injusto. El anuncio oficial de la Casa Blanca menciona como ejemplo a China, que con una población tres veces mayor que la de Estados Unidos, contribuye solo un 90% menos al organismo.

Además, la administración Trump ha criticado la respuesta de la OMS a la pandemia de Covid-19, calificándola de “chapucera” y definiéndola como carenciosa en términos de rendición de cuentas y transparencia. Sin embargo, la OMS ha desmentido estas afirmaciones, argumentando que recomendó el uso de mascarillas y el distanciamiento físico para abordar la pandemia.

A pesar de los esfuerzos de Estados Unidos por retirarse, el proceso sigue siendo complicado debido a la naturaleza del acuerdo original que permitió la adhesión de nuevos países. Sin embargo, Estados Unidos incluyó una cláusula en su acuerdo con la OMS que le otorgaba el derecho a retirarse siempre que notificara con un año de antelación y abonara todas las cuotas pendientes.

Estados Unidos notificó su retiro cuando Trump asumió el cargo hace un año, pero aún debe pagar alrededor de 260 millones de dólares en cuotas correspondientes al período 2024-25. Además, quedan por resolver cuestiones complejas de derecho internacional.

La salida de Estados Unidos de la OMS a corto plazo tiene implicaciones significativas. Como el mayor financiador individual de la organización, su retiro tendrá un impacto considerable en el presupuesto y las operaciones de la OMS. La organización depende en gran medida del apoyo económico de sus miembros, por lo que la pérdida de una fuente tan importante podría tener consecuencias importantes para los esfuerzos de salud global. Además, la retirada de Estados Unidos podría abrir un vacío de poder y influencia en el organismo, lo que podría afectar su capacidad para responder a crisis sanitarias y abordar problemas globales de salud.

La salida de Estados Unidos también tiene implicaciones políticas y diplomáticas. La organización es un foro importante para las discusiones y acuerdos sobre temas de salud global, y la ausencia de Estados Unidos podría afectar su capacidad para negociar y coordinar esfuerzos con otros países. La retirada de Estados Unidos también podría tener implicaciones en términos de la relación entre el país con otros miembros de la OMS, lo que podría afectar su influencia y credibilidad en el ámbito internacional.