“Captura histórica en la frontera: El jefe delictivo número uno en la lista del FBI cae en Hidalgo”

En una operación conjunta entre autoridades mexicanas y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, se logró la captura del hombre que figuraba desde hace nueve años en la lista de los 10 más buscados (Ten Most Wanted Fugitives) del FBI: Alejandro "Alex" Rosales Castillo. La detención tuvo lugar el viernes 16 de …

"Captura histórica en la frontera: El jefe delictivo número uno en la lista del FBI cae en Hidalgo"

En una operación conjunta entre autoridades mexicanas y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, se logró la captura del hombre que figuraba desde hace nueve años en la lista de los 10 más buscados (Ten Most Wanted Fugitives) del FBI: Alejandro “Alex” Rosales Castillo. La detención tuvo lugar el viernes 16 de enero de 2026 en Pachuca, Hidalgo.

La captura se llevó a cabo gracias a las labores intensas de inteligencia desarrolladas conjuntamente por la Agencia de Investigación Criminal de México, Interpol México y la oficina de enlace del FBI en la Ciudad de México. La colaboración entre estas instituciones permitió identificar el paradero de Rosales Castillo, un hombre de 27 años que había estado huyendo desde hace años.

La historia de Alex Rosales Castillo es una de las más extrañas y conmovedoras. Según fuentes del FBI, se cree que su fuga comenzó en 2017, después de ser acusado de varios delitos graves. Desde ese momento, ha sido objeto de una intensa búsqueda internacional, y su nombre había aparecido en la lista de los 10 más buscados del FBI.

Aunque no se han revelado detalles sobre los cargos que pesan contra Rosales Castillo, es claro que su captura es un logro importante para las autoridades. La colaboración entre México y Estados Unidos en esta operación demuestra la capacidad de ambos países para trabajar juntos y brindar seguridad a sus ciudadanos.

La detención de Rosales Castillo también abre la puerta a una posible extradición a Estados Unidos, donde enfrentaría juicio por los delitos que se le imputan. Sin embargo, es importante destacar que cualquier proceso judicial debe ser llevado a cabo en respeto a los derechos humanos y con el debido proceso.

La captura de Rosales Castillo es un ejemplo del compromiso de las autoridades mexicanas y estadounidenses en la lucha contra la delincuencia organizada. La cooperación entre ambos países ha permitido atrapar a criminales peligrosos y proteger a las víctimas de sus acciones.

La detención de Rosales Castillo también puede ser un recordatorio para otros fugitivos que buscan escapar de la justicia. Aunque haya logrado esconderse durante nueve años, su captura demuestra que la autoridad puede atraparlos en cualquier momento y lugar.

En este momento, Rosales Castillo está detenido en la Ciudad de México, esperando que se resuelva su situación judicial. Su caso es un ejemplo del poder de la colaboración internacional para brindar seguridad a las personas y combatir la delincuencia organizada.