En la madrugada del 10 de enero, la vida nocturna de Amozoc fue interrumpida por un asalto armado que dejó como saldo una persona muerta y otra lesionada. La taquería El Asadito, un lugar popular entre los locales, se convirtió en el escenario del crimen, cuando un grupo armado irrumpió en la instalación y disparó …
Video: Matan a cliente durante asalto a taquería

En la madrugada del 10 de enero, la vida nocturna de Amozoc fue interrumpida por un asalto armado que dejó como saldo una persona muerta y otra lesionada. La taquería El Asadito, un lugar popular entre los locales, se convirtió en el escenario del crimen, cuando un grupo armado irrumpió en la instalación y disparó contra los clientes y empleados.
La investigación indica que alrededor de la medianoche, la taquería operaba con normalidad. Sin embargo, justo cuando todo parecía tranquilo, dos personas armadas ingresaron en el establecimiento, comenzando a disparar indiscriminadamente. La violencia fue breve pero intensa, dejando una estela de dolor y desesperación.
Entre los daños colaterales, se registró un fallecido y otro lesionado por heridas de arma de fuego. Los servicios de emergencia llegaron rápidamente al lugar para atender a los afectados y recuperar el control de la situación.
La persecución de los responsables del asalto armado es ahora una tarea prioritaria para las corporaciones de seguridad. La Policía Federal, la Procuraduría General de Justicia del Estado y otras fuerzas de orden público han movilizado recursos y personal para investigar el caso y capturar a los individuos involucrados.
La difusión en redes sociales de las imágenes de videovigilancia grabadas durante el asalto ha sido un elemento clave en la búsqueda de justicia. La visibilidad y el alcance de estas plataformas han permitido que la información sea compartida ampliamente, generando una movilización social importante para apoyar a los familiares de las víctimas y presionar a las autoridades para que actúen con rapidez y firmeza.
La comunidad local está aún en shock ante el suceso. La taquería El Asadito era un lugar emblemático en el corazón del pueblo, donde la gente se reunía para compartir platos y momentos de diversión. Ahora, ese espacio es testimonio de una tragedia que ha conmocionado a todos.
La respuesta de las autoridades a este asalto armado será clave para restablecer la confianza en la seguridad ciudadana y prevenir futuros delitos similares. La búsqueda de justicia y la protección de los derechos humanos de las víctimas y sus familiares es un proceso que requiere coordinación, eficiencia y transparencia.
En este momento de dolor y inquietud, la gente de Amozoc se une en solidaridad con las familias afectadas. La memoria de las víctimas será honrada y su legado continuará vivo en el corazón del pueblo, donde la vida nocturna volverá a florecer, pero nunca olvidando el impacto que este crimen ha tenido en la comunidad.






