El poderoso emporio del tequila pierde a su líder: Adrián Corona, un hombre de negocios apasionado, encuentra fin trágico en Jalisco

En la madrugada del final de año, el empresario tequilero Adrián Corona, presidente de Grupo Corona, sufrió un trágico fin cuando un grupo de hombres armados lo secuestró y asesinó en el municipio de Atenguillo, Jalisco. Según las autoridades, el incidente ocurrió mientras Corona se dirigía hacia Puerto Vallarta con su familia, incluyendo sus hijos …

El poderoso emporio del tequila pierde a su líder: Adrián Corona, un hombre de negocios apasionado, encuentra fin trágico en Jalisco

En la madrugada del final de año, el empresario tequilero Adrián Corona, presidente de Grupo Corona, sufrió un trágico fin cuando un grupo de hombres armados lo secuestró y asesinó en el municipio de Atenguillo, Jalisco. Según las autoridades, el incidente ocurrió mientras Corona se dirigía hacia Puerto Vallarta con su familia, incluyendo sus hijos y su pareja, a fines de diciembre de 2025.

Aunque no hay detalles precisos sobre la manera en que los secuestradores actuaron, se sabe que el vehículo donde viajaban fue interceptado en la autopista rumbo a Talpa de Allende. Fuentes gubernamentales han confirmado que Corona fue encontrado sin vida en el lugar del incidente, lo que ha llevado a la Fiscalía del Estado a investigar el caso como un homicidio.

La noticia del fallecimiento de Corona ha conmocionado a sus amigos, familiares y colegas en el mundo empresarial y social. Aunque se trata de un hombre rico y poderoso, su muerte no es solo una pérdida para su familia y su empresa, sino también para la comunidad que lo conocía y apreciaba.

Adrián Corona era un empresario respetado y dedicado a la industria del tequila. Fundó Grupo Corona en la década de 1990 con el objetivo de promover y defender la tradición y la calidad del tequila mexicano. A lo largo de los años, su empresa se convirtió en una de las más importantes y reconocidas del sector.

Corona era además un filántropo comprometido con causas sociales y ambientales. Donó regularmente a organizaciones benéficas y participó en campañas para proteger el medio ambiente y apoyar la educación y el desarrollo comunitario.

Aunque la investigación está en curso, no hay indicios de que se haya realizado una detención o que se tenga alguna pista clara sobre los responsables del homicidio. La Fiscalía del Estado ha prometido trabajar arduamente para resolver el caso y hacer justicia a la memoria de Adrián Corona.

La muerte de Corona es un golpe duro para su familia y amigos, quienes recuerdan sus virtudes y logros. Aunque no podremos saber nunca todo lo que pasó en esos momentos críticos, podemos recordar su legado positivo y su compromiso con el bienestar comunitario.

La investigación continúa, pero hasta ahora, la comunidad local y nacional están unidos en su condena a los responsables del delito y en su lamento por la pérdida de una vida dedicada al servicio y al bienestar.